¿Por qué algunas pieles empeoran en verano cuando deberían mejorar?

¿Por qué algunas pieles empeoran en verano cuando deberían mejorar?

Cada verano escucho una frase muy parecida en consulta:

"Pensaba que con el buen tiempo mi piel estaría mejor… pero me noto más sensible que nunca."

Existe la idea de que el verano siempre beneficia a la piel. Es cierto que algunas personas notan una ligera mejoría temporal, especialmente quienes tienen piel con tendencia acneica. Sin embargo, esa no es la realidad para todos.

Durante estos meses también veo cómo aumentan las consultas por manchas, sensibilidad, brotes inflamatorios o sensación de deshidratación. Y casi siempre tienen algo en común: la piel está intentando adaptarse a un entorno mucho más agresivo.

El verano pone a prueba la piel

No es solo el sol.

La piel también tiene que enfrentarse a cambios constantes de temperatura, aire acondicionado, humedad, sudor, piscinas, agua del mar y una mayor exposición a la radiación ultravioleta.

Por separado, ninguno de estos factores suele suponer un problema. Pero juntos pueden alterar el equilibrio de la barrera cutánea y hacer que una piel que estaba estable durante el invierno empiece a comportarse de forma diferente.

Por eso es tan frecuente que aparezcan molestias que no esperábamos.

Las manchas se vuelven más visibles

Una de las consultas más habituales en esta época del año tiene que ver con las manchas.

El melasma y la hiperpigmentación suelen intensificarse durante el verano porque la radiación solar estimula la producción de melanina.

Muchas personas creen que solo deben protegerse cuando van a la playa, pero la exposición acumulada caminando por la ciudad, conduciendo o tomando algo en una terraza también influye.

Por eso insisto tanto en mantener la protección solar todos los días y complementar la rutina con activos antioxidantes que ayuden a proteger la piel frente al estrés oxidativo.

En este sentido, el Sérum Vitamina C & Ácido Ferúlico puede ser un buen aliado por la mañana dentro de una rutina antioxidante.

La piel sensible suele volverse todavía más sensible

Otra situación muy frecuente es la de quienes llegan diciendo:

"Nunca había tenido la piel tan reactiva."

El calor favorece la vasodilatación, el aire acondicionado reseca la piel y la exposición solar puede alterar aún más una barrera cutánea que ya era frágil.

Cuando esto ocurre, mi recomendación casi siempre es la misma: simplificar.

No es el momento de incorporar muchos activos nuevos ni de cambiar toda la rutina. La prioridad debe ser recuperar el equilibrio de la piel.

Cuando la piel está más sensible, el primer paso que suelo revisar es siempre la limpieza. Utilizar limpiadores demasiado agresivos puede aumentar la sensación de tirantez y favorecer la alteración de la barrera cutánea. En estos casos recomiendo optar por fórmulas suaves que respeten el equilibrio de la piel, como la línea DermaClean, especialmente indicada para una higiene diaria sin comprometer el confort cutáneo.

demás, hay zonas que suelen acusar antes estos cambios. El contorno de los ojos es una de ellas. Al tratarse de una piel mucho más fina y delicada, es habitual que durante el verano aparezcan antes signos de deshidratación, sensación de tirantez o una mirada más cansada. Cuando esto sucede, un cuidado específico como el Contorno de Ojos con Péptidospuede ayudar a mantener la hidratación de esta zona y mejorar el aspecto de bolsas, ojeras y líneas de expresión.

El acné también cambia en verano

Existe la creencia de que el sol seca los granos y mejora el acné.

A corto plazo puede parecer cierto, pero el efecto suele ser temporal.

El sudor, el aumento de la producción de sebo, algunos protectores solares inadecuados o la oclusión favorecida por el calor pueden hacer que semanas después aparezcan nuevos brotes.

Por eso no recomiendo abandonar la rutina durante el verano, sino adaptarla.

Menos pasos, mejores resultados

Si algo he aprendido durante todos estos años de consulta es que las rutinas más eficaces no suelen ser las más largas.

Durante el verano prefiero recomendar rutinas sencillas, constantes y adaptadas a cada piel.

No todas necesitan los mismos activos ni la misma frecuencia de uso.

Por eso, antes de cambiar completamente una rutina porque ha llegado el calor, merece la pena preguntarse si realmente responde a las necesidades actuales de la piel.

Si tienes dudas sobre qué rutina puede adaptarse mejor a ti, puedes realizar nuestro Quiz de Rutina Facial Personalizada, diseñado para ayudarte a encontrar una recomendación según las necesidades de tu piel.

Un apoyo extra cuando la piel necesita luminosidad

En pacientes que buscan mejorar la luminosidad y reforzar la acción antioxidante durante el verano, otra opción interesante es la Crema-Gel Vitamina C E, con una textura ligera especialmente agradable en esta época del año.

Mi consejo como dermatóloga

El verano no tiene por qué ser una época difícil para la piel.

Pero tampoco debemos asumir que todas las pieles reaccionan igual.

Si notas que aparecen manchas, sensibilidad, brotes o una sensación persistente de incomodidad, probablemente tu piel no necesite más productos, sino una rutina mejor adaptada al momento que está viviendo.

Porque escuchar a la piel y adaptar sus cuidados es, muchas veces, el mejor tratamiento.

Dra. Amparo Rodríguez

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.